Símbolos perdidos de la Laboral


    Miguel Ángel Caldevilla   

         El catedrático de Secundaria Miguel Ángel Caldevilla y Fidel García,                                                                                       secretario de la directiva del Ateneo Jovellanos, antes de iniciarse la                                                                                        conferencia.

    El Comercio.es

    Entre los imponentes muros pétreos y los incógnitos recovecos de la Laboral se esconden elementos, muchos de ellos de elevado simbolismo, que pasan inadvertidos tanto a visitantes como a administradores. 

    Y a algunos el transcurrir de los años ha provocado que incluso se haya ha perdido la pista sobre su paradero. Es el caso de la Cruz de la Victoria que coronaba la iglesia. «En su lugar han puesto un esqueleto», lamenta Miguel Ángel Caldevilla. Este catedrático de Secundaria y exsecretario de la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad Laboral fue ayer el encargado de cerrar el ciclo de ponencias que el Ateneo Jovellanos ha desarrollado desde octubre bajo el título 'La Universidad Laboral desvelada'. Y reveló Caldevilla en su conferencia la situación en la que se encuentran tres de los símbolos más importantes del edificio: la Cruz de la Victoria, el mural de Enrique Segura y el escudo de la institución, cada uno víctima de su propia realidad.En una instalación tan propensa a misterios como la Laboral, la desaparición de la Cruz de la Victoria tiene capítulo aparte. En 1999 se retiró del frontispicio de la iglesia y fue depositada en algún lugar de la Laboral. Las últimas noticias sobre dónde puede estar este elemento que tienen en la Asociación de Antiguos Alumnos datan de 2003; en una foto en la que se muestra la cruz desmembrada en una sala que, dicen, no son capaces de identificar. «Desconocemos dónde está, constantemente llamamos al Principado y presentamos quejas para que estos símbolos se recuperen. Es una joya que no ha merecido presupuesto para su restauración», critica este catedrático. Similar destino ha corrido el mural pintado en el teatro por Enrique Segura, autor también del resto de frescos del edificio. La obra del pintor sevillano, inspirada en la 'Academia de Atenas' de Rafael, «hoy está oculta por una concha de madera», señala Caldevilla en referencia al aislante acústico colocado en las paredes cuando se reparó la instalación. Para el escudo institucional de la puerta de entrada del patio corintio, Caldevilla reclama una restauración. «La gente le objeta que aparezcan el yugo y las flechas, pero son símbolos que históricamente vienen de los Reyes Católicos», explica. «La relación entre el sujeto y el objeto puede ser malinterpretado, así se generan fobias. Algo de esto ha ocurrido en la Laboral», dice Caldevilla. Este catedrático fue, junto a la Asociación de Antiguos Alumnos, uno de los impulsores de la declaración de la Laboral como Bien de Interés Cultural, aunque lamenta que el distintivo logrado el pasado mayo no haya venido acompañado de fondos para la conservación.Entre los espacios que más le preocupan, la cúpula de la iglesia. «Corre peligro, hay filtraciones de agua y acoge eventos de muchos decibelios».